ORIGEN DE LA HOMOSEXUALIDAD. SUS CAUSAS

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Si eres menor de 18 años, debes visitar estos sitios en compañía de tus padres. No he clasificado este blog como de mayores de edad, pues estos temas se deben conocer y tratar antes de alcanzar esa mayoría.

EL CONTENIDO DE ESTE BLOG VA DIRIGIDO A CHICOS QUE TIENEN DUDAS SOBRE SU ORIENTACIÓN SEXUAL

SELECCIÓN DE VÍDEOS DE ALTA CALIDAD DONDE SE MUESTRAN LOS FUNDAMENTOS GRÁFICOS DE ESTE TRABAJO

Antes de hablar de este tema creo importante recordar que nadie puede imponer que existe la homosexualidad como dogma de fe, pues este planteamiento se debe considerar totalitario. Es más, un hombre diferente no debe aceptar que es homosexual,  que se le considere como tal o se le tache como tal. Su comportamiento será en materia sexual como en cualquier otra, el que él desee; sus decisiones serán acertadas o equivocadas, pero serán las que él haya decidido, sin que por ello los demás deban aceptar que su comportamiento “ha creado escuela”, ha cambiado su naturaleza, no.

Estas imágenes pretenden demostrar que sí existe el impacto biológico en el cuerpo del homosexual, consecuencia del mantenimiento de relaciones sexuales con otros hombres (no hablo del lesbianismo). En la expresión de los ojos se pone de manifiesto un común denominador hasta ahora ignorado por los estudiosos de la homosexualidad. Y es sabido que un cambio biológico, como demuestra esta expresión de los ojos, tarda cientos de miles de años en manifestarse; si embargo, en pocos años de relación sexual gay se produce un profundo cambio en el ser del homosexual, consecuencia de su comportamiento. El homosexual se hace, no nace, en un porcentaje altísimo de casos. Esta opinión es sostenida, además, por un numeroso colectivo gay.

Mi postura hoy, es revolucionaria: encuentro mucho más problemática la posición del homosexual (belenso) respecto de la mujer que  del varón; y esto ¿porqué?; pues porque si se analiza bien la situación que se crea, la visión que el homosexual tiene del varón es muy normal, lo digo con toda seriedad. Considero que el verdadero problema (o como quieras llamarlo) se encuentra más bien en la distancia tan grande que existe o puede existir respecto de la mujer. Esto no impide que se pueda entender mucho mejor con ella, por supuesto; me refiero a la atracción física y sexual que siente hacia ella, fundamentalmente.

Llevo varios años investigando el fenómeno de la homosexualidad en el varón y he llegado a la conclusión de que parece existir un notable desconocimiento del origen del mismo y de las grandes incongruencias que le rodean.

He tratado el tema con cierta crudeza, pues si existe esta situación de confusión lo es porque no se habla claro.

He intentado reducir el texto al máximo; no sé si lo he conseguido; pero quiero poner de manifiesto que el peor enemigo de un estudio divulgativo sobre este tema, es redactar un enorme tratado, en el que se estudian pormenorizadamente todas las palabras, expresiones y conceptos, con su doctrina correspondiente; el lector acaba perdido en una jungla de ideas, conceptos, términos y opiniones.

Este trabajo se ha realizado desde una perspectiva diferente a como lo hacen todos los especialistas, que pueden padecer un exceso de información contaminada por errores de todo tipo, comenzando por los históricos. No he tratado personalmente a ningún homosexual; sin embargo, esto facilita que mi visión sea diferente a la del resto de personas que trabajan estos temas; mi fuente de información son los hechos, no las palabras, esto es, el comportamiento espontáneo de unos y otros.

En mi modesta opinión, la homosexualidad en sentido propio como atracción sexual hacia personas del mismo sexo, no existe en ningún estadio o situación de la vida del hombre, sino que solamente se hace presente la atracción física; por muy poderosa que sea no deja de ser eso. Dicho de otro modo, la sensualidad llega a ocupar, en cierto modo, el lugar que le corresponde a la sexualidad. Podría ser más acertado hablar solamente de homoerotismo; lo cierto es que esta última palabra resulta excesiva, incluso, pues el erotismo implica sexo y aquí se afirma que ni a eso aspira la mal llamada homosexualidad. El término más apropiado sería el que se aproxime al de homo-belleza sin más (belesanza-belenso, podría ser) Usaré en este trabajo el término homosexual, con el que estoy en completo desacuerdo.

Si este fenómeno no aparece en el hombre, menos aún en la mujer.

No voy a tratar temas que no me incumben como la inmadurez afectiva que padece el homosexual y demás aspectos que estudia la psiquiatría. Esta afirma que existe un problema de ausencia del padre en la educación del homosexual y que le lleva a esta situación. Esto nos llevaría a ampliar la clasificación de las causas que originan la homosexualidad. No estoy en condiciones de hablar de este tema. Sé que los homosexuales norteamericanos están luchando contra la calificación de la homosexualidad como enfermedad y creo que lo han logrado. Conseguirán acallar a los médicos pero con ello no podrán cambiar la realidad. Yo me atrevo a añadir otras tres causas, tal y como expongo a continuación.

Se puede decir que cualquier hombre puede caer en las redes de la homosexualidad si no tiene cuidado con este tema; si no existe atracción sexual…

Se considera probada la existencia de marcadores biológicos, que se transmiten de forma hereditaria, como la tendencia al abuso del alcohol; se hereda de padres a hijos. ¿Se transmite la homosexualidad a través de marcadores biológicos en algunos casos? He usado este ejemplo de la bebida al ser el único que he leído como documentado. Con ello no estoy identificando un tema con otro.

También se puede añadir que la sensualidad conduce a la sexualidad, cuando aquélla se desboca.

Como hombre casado puedo asegurar que la atracción sexual es, esencialmente, un movimiento fuerte y casi irrefrenable hacia la relación sexual con una mujer.

A un hombre ver vídeos de deportistas desnudos en vestuarios, etc., no le produce, en la inmensa mayoría de los casos, una conmoción sexual, ni lejana siquiera; al homosexual, tampoco ¿Qué heterosexual soportaría un video tras otro donde se le muestren imágenes de su gusto, sin llegar a tener una erección y sus consecuencias? Casi ninguno, si se encuentra sano. El heterosexual tarda “segundos” en reaccionar ante un estímulo sexual femenino, especialmente al contemplar su órgano genital.

Hablar de que en la relación sexual existen pasos previos para deshacer con este planteamiento el que aquí se hace sobre la homosexualidad (lo que sería el cortejo) es un grave error. El cortejo de una pareja está latente pero no presente. Quiero decir con esto, que la atracción que siente el varón hacia otro carece del carácter que tiene la relación sexual que posee un inicio y un fin muy claro y limitado en el tiempo. Comenzar a decir que la relación sexual es muy compleja y cosas por el estilo no conduce sino a llevar este tema a un punto muerto. Se podría afirmar que nunca hace acto de presencia la atracción sexual o alguna de las manifestaciones que pertenecen a aquella, en este mundo homosexual.

El hecho de que su propio cuerpo pueda ser el objeto de su predilección, si es una persona bien formada (con un poco de “maquillaje fotográfico”) nos tiene que llevar a considerar el fenómeno de la homosexualidad como algo que nos sitúa en el terreno de lo ininteligible. A más de uno se le podría hacer esta broma; para ello, su cuerpo tendrá que estar  muy bien formado…

La variada gama de situaciones que se encuentra entre los homosexuales nos tiene que llevar a tratar el tema de forma totalmente diferente a como se viene haciendo. Encontramos personas que nacen  con una clarísima connotación diferente o la sufren, frente a otras que, al cabo de los años, “descubren” que son homosexuales, cuando ni física ni psíquicamente, lo son o lo parecían. En medio, encontramos personas que no siendo homosexuales, se comportan, sexualmente, como tales, por diversión, etc. Los primeros constituyen un grupo que merece una especial atención, separada del resto. Lo sorprendente es que todos se acaban encontrando en el mismo lugar.

Una prueba de esta última afirmación es que cualquiera que sea la edad y el grado de desarrollo de la homosexualidad, coinciden en los mismos gustos. Todos buscan la belleza y no el sexo, aunque acaben encontrándoselo.

Jamás la sexualidad del varón se debe volcar sobre otros varones. Es posible que tampoco la deba situar sobre la mujer, si tiene probadas razones de que esta no le centrará en su vida sexual.

Por este motivo, cuando me planteo crear un blog, una página web, o editar un video donde defender el planteamiento que hago en este trabajo, he llegado a pensar que debía contribuir a apartar, de paso, de la pornografía a las personas propensas a la homosexualidad; usaría vídeos o fotografías que no contengan pornografía ni induzcan a su consumo. Pero el resultado del análisis acaba siendo que difícilmente hará algún bien ofrecer estas imágenes. ¿Por qué? Pues porque crean hábitos y no resuelven el problema. Aún así,  he decidido hacerlo. La pornografía no existiría si no hubiera personas que la crean. Desde el punto de vista religioso, la belleza del cuerpo, al igual que el resto de lo creado, debe conducir a Dios. En la medida en que te aleja de El, estás haciendo un mal uso de ella.

La Creación de Miguel Angel

Se le podría decir a un hombre, especialmente si es joven, que puede ver esto o aquello pero con moderación; siempre que estas imágenes le lleven a tranquilizarse en cuanto a conocer mejor su sexualidad y la de los demás, permitiéndole esclarecer la consabida duda sobre el tamaño normal del pene, de los testículos, la fisiología del acto sexual, y tantas cuestiones que debe conocer con toda normalidad, pero de forma y con un contenido apropiado. La tarea de formar en esta materia le debe incumbir a los padres y, en su defecto, a personas que tengan un alto grado de responsabilidad sobre el daño que puede hacer una información dañina, aunque solamente lo sea por transmitirse antes de tiempo.

Internet es el peor lugar para obtener esta información, esto no lo puede negar nadie; detrás de las webs de orientación sexual hay siempre webs de pornografía. A tal efecto he creado diferentes webs temáticas. Pero la costumbre de ofrecer gratis gran cantidad de contenidos, hace costosa esta labor.

Existe una gran laguna en la investigación de la homosexualidad y es la falta de un gran test serio y abierto a toda clase de opiniones dentro de internet. Un test de esta índole se debe realizar en las diferentes etapas de la vida del homosexual, lo que permitiría ver más claro su origen y la evolución. Al igual, el testimonio audiovisual resulta de gran valor, no sólo de la expresión de la mirada sino de los movimientos del cuerpo, la voz, etc.

El mayor error que se ha podido cometer es admitir la existencia de la homosexualidad como parte del ser (el afeminado no puede ser considerado homosexual) y no como un comportamiento. Se continúa sin conocer el origen de este fenómeno, pero todos se empeñan en realizar una definición del mismo, lo que resulta imposible por dicho motivo.

El movimiento homosexual existente como colectivo en el mundo, está basado en una enorme falsedad, auspiciada por los grandes negocios de pornografía existentes.

Las imágenes que se comercializan se están imponiendo como norma de conducta, lo que está provocando un verdadero caos en la vida de millones de personas que son engañadas impunemente.

El homosexual no busca imágenes de contenido sexual, sino de suave erotismo. El gran negocio que rodea este mundo se ha ocupado de llenarle de imágenes con comportamientos que todos deberían ver con verdadera repugnancia.

No voy a tratar el tema del lesbianismo, pues no lo conozco. No me atrevería a extrapolar las afirmaciones que aquí se hacen a este otro comportamiento, pues está por ver que sean equiparables homosexualidad y lesbianismo.

El hecho de que esta situación se plantee casi exclusivamente al varón, pone de manifiesto que tiene mucho que ver con la fuerza con que se ve atraído hacia el sexo. Este hecho favorece de manera directa la aparición del fenómeno de la homosexualidad. De esta fuerte atracción hacia el sexo participa plenamente el supuesto homosexual, detalle más a añadir a la larga lista de aspectos que inducen a pensar que no es tan diferente del resto de varones heterosexuales.

Un aspecto importantísimo que nadie puede dejar de lado, como parece hacer la Asociación Médica Católica de EEUU al estudiar este tema, es la desmesurada atracción que siente el homosexual hacia la belleza masculina. Esta fortísima atracción es la culpable de hacer creer a muchas personas que quien la disfruta es homosexual. La atracción física no implica la atracción sexual ni viceversa.

Incluso, hay que decir que tampoco se puede identificar atracción sexual con estímulo sexual. La conmoción sexual se puede producir de forma espontánea en cualquier persona, sea hombre o mujer, al contemplar cualquier imagen o escena donde se encuentre presente esa estimulación. Contemplar un video con imágenes de un hombre masturbándose produce excitación sexual en cualquier varón normal heterosexual, pues esta secuencia de imágenes se convierte en un fuerte estímulo sexual, pero no se hace presente la atracción sexual.

Puede llegar un momento en que el estímulo sexual suplante el papel de la atracción sexual; en este caso, aún continuaríamos afirmando que no existe atracción sexual en el fenómeno homosexual.

El comportamiento de la mujer en todos los órdenes de la vida, incluído el sexual, es tan diferente del de un homosexual que no cabe establecer comparación y menos identidad. La mujer desea un solo hombre, sea atractivo o no, que la ame; el homosexual adora todos los hombres guapos y sólo a ellos.

Las páginas en Internet (sitio no aconsejable) dedicadas a presentar imágenes al gusto de los homosexuales, muestran, sistemáticamente, hombres jóvenes, heterosexuales, varoniles, desnudos o medio desnudos, sin vello, salvo en el pubis, sin barba y de cuerpos perfectamente formados. Sin lugar a dudas, el homosexual adora la belleza masculina. ¿Y no se cansa de contemplar cientos de fotografías y vídeos de modo continuado?

Un rasgo común entre la inmensa mayoría de homosexuales es una expresión en la mirada ( ver galería fotográfica en “verdecorazon3.wordpress.com”). Queda por demostrar si esta expresión de los ojos va emparejada con el sostenimiento de relaciones sexuales entre varones. Sería de gran interés seguir la evolución que esos ojos han tenido a lo largo de la vida del homosexual, pues podría dar una valiosa pista del desarrollo de la homosexualidad en la vida de cada una de esas personas.

¿Existe un vacío en este orden de cosas? La respuesta nos la dan las propias webs, supuestamente dedicadas a satisfacer la búsqueda de imágenes, fijas o en movimiento, de hombres, cargadas de sensualidad y de sexualidad. Si se observa detenidamente, se llega a la conclusión de que, casi todas, utilizan de cebo la figura de chicos desnudos claramente heterosexuales, varoniles, para dejar paso a imágenes, no buscadas, cargadas de comportamientos sexuales supuestamente de práctica habitual para un homosexual, utilizando actores claramente heterosexuales, en su mayor parte.

El tratamiento que recibe la homosexualidad en las páginas de pornografía homosexual se encuentra rodeado de la falsedad con que se reviste el de la sexualidad en muchos medios audiovisuales, deformando las conciencias y promoviendo formas de hacer que quedan inmersas en la barbarie.

El homosexual es alguien que admira la belleza femenina desde una perspectiva tan exigente que resulta casi imposible hallarla en su vida diaria.

Sorprende ver que la pornografía dirigida a hombres heterosexuales contiene, de forma importante, mujeres de dudosa estética. A numerosos hombres les interesa mucho más el sexo que la estética. Sin embargo, un homosexual “nunca” se detendrá a contemplar una escena en la que no se encuentre presente un grado de belleza notable en los que participan en ella.

Sobre este último punto hay que decir que así como el heterosexual puede desarrollar su vida junto a una mujer que pierde su belleza por momentos, el homosexual no cesa de buscar la belleza y no renuncia a ello. El fracaso en la convivencia entre homosexuales es una prueba de que su relación es completamente diferente de la que existe en un matrimonio de heterosexuales.

El sentimiento de amistad o amor (cariño) hacia otro se da entre personas normales, también del mismo sexo. ¿Qué se podría decir de aquel que ama los animales…? Las personas sólo tienen un corazón para amar y con él aman todo lo creado y, algunos, seguro que muchos, a su Creador.

La atracción física se va acrecentando a medida que se produce un incremento en el disfrute de la belleza de otros, hasta el punto de convertirse en una pasión casi irrefrenable.

Si la homosexualidad es feminidad, no se comprende cómo puede atraer al hombre “ya mujer”, “otra mujer”, también gay. La homosexualidad tiene su razón de ser en que existen hombres varoniles. De lo contrario, no existiría este fenómeno. Realmente, esta cuestión es la más importante que se puede utilizar como argumento contundente en contra de las uniones matrimoniales gays. Se trata de uniones de conveniencia sin ninguna duda; se utilizan entre ellos como meros instrumentos de placer y de compañía. Puede existir afecto también, pero este hecho no justifica la existencia de un matrimonio.

Un homosexual puede producir, mediante la utilización de técnicas muy experimentadas, el mayor placer sexual. Es esencial aceptar que una persona sin escrúpulos puede disfrutar de las mayores experiencias sexuales en ese ambiente; este hecho no significa que una persona sea homosexual. Tampoco se debe olvidar que el placer que se obtiene mediante la excitación de las terminaciones nerviosas del ano no es sexual.

La relación sexual anal plena es un comportamiento varonil para el que da; el homosexual debería, en este contexto, desear recibir, nunca dar. Realmente se usa al hombre como si se tratara de una mujer, algo que resulta mucho más significativo de lo que parece.

La mujer suele situar la satisfacción de la sexualidad en un plano completamente diferente al homosexual; este último sólo piensa en satisfacer sus deseos sexuales ocupando el primer plano en sus aspiraciones. La mujer, en cambio, sitúa su deseo de satisfacción sexual en un cuarto o quinto lugar. La prueba de ello es que resultan prácticamente inexistentes las webs que contienen imágenes de hombres dirigidas a la mujer, tanto si están vestidos como desnudos.

La atracción hacia otra persona de distinto sexo puede estar tan escondida que sólo llegando a ver sus órganos genitales se siente excitación sexual espontánea. Por este motivo, en mi opinión, para hablar con propiedad sobre la homosexualidad, hay que guiarse a través de la realización de pruebas “ciegas” que permitan determinar sin lugar a dudas la orientación sexual real de la persona. Entiendo que resulta muy difícil trasladar este tipo de experimentaciones a la práctica.

En situaciones de homosexualidad, la atracción física hacia el varón será muy superior que hacia la mujer durante toda su vida.

Al homosexual no le atraen las chicas al estilo de parte de los hombres. Este hecho puede favorecer la gran confusión que padece: “si no sigo determinados patrones es porque soy diferente…”, piensa.

Un tema distinto es el de las personas transexuales, que tienen cuerpo de mujer y órganos genitales masculinos. Se les suele confundir con homosexuales de forma totalmente errónea.

El hombre que siente atracción física por otro del mismo sexo, a base de contemplar con vehemencia estas otras personas, bien sea en imagen o en la realidad y, muy especialmente, al iniciar relaciones sexuales comienza a transmitir mensajes a su cerebro que intenta interpretar. El instinto de conservación, que vela, especialmente, por el mantenimiento de la especie, comienza a tomar en consideración esta actitud al adquirir un claro predominio en el terreno del deseo. El instinto inicia una primera etapa de búsqueda de la verdad, pues la memoria genética, la información genética le dice que esa persona es varón y quien ha de atraerle debe ser mujer. Esta búsqueda también vehemente, hace que lo que en un principio era un deseo, pase a ser una obsesión. El cuerpo de la persona homosexual deja de ordenar para recibir órdenes desde el instinto.

Una vez el instinto comprueba que no se produce un cambio de orientación en el deseo de esta persona, inicia un proceso de transformación de aquél hombre en mujer. La Biología dirá si se inicia una poderosa influencia sobre las hormonas masculinas, inhibiendo su función o su creación y provocando esa evidente transformación en el hombre, que comienza a afeminarse; insisto en que en esta etapa aún se encuentra a un millón de años de sentir auténtica atracción sexual hacia personas de su mismo sexo. El hecho de que la pérdida de las hormonas masculinas, por extirpación de los testículos u otra causa parecida, provoque un inmediato afeminamiento del hombre debe llevar a pensar que el planteamiento que se hace aquí merece atención.

Lo he dicho antes y lo repito; pienso que la aparición de esa expresión especial en los ojos que acompaña la homosexualidad tiene una vinculación directa con el inicio de relaciones sexuales entre varones. No he logrado obtener documentación  escrita (sí gráfica) que me permita aclarar este punto, pero es fácil hacerlo.

El hombre que no vive como piensa, acaba pensando cómo vive.

El resultado que se obtiene, en el caso de la homosexualidad, es el de un ser extraño, pues el organismo no es capaz de obtener mejor resultado que este. Si esta información se consolida y transmite a las siguientes generaciones, al cabo de un millón de años, probablemente, nos encontraríamos ante un ser hermafrodita. Pero esta transformación no lleva a que el hombre pase a tener atracción sexual hacia otro. Esto podrá suceder dentro de cientos de miles de años.

Todo esto explica ese exagerado amaneramiento y demás aspectos que acompañan, en ocasiones, a la persona gay. Es un hombre en regresión (retroceso), por supuesto.

El hombre, al escoger, busca el modelo que, a sus ojos, es perfecto, lo que explicaría la fijación por la contemplación de hombres perfectos en todos sus aspectos; no hombres afeminados, sino varoniles, pero que transmiten una imagen tierna a su vez. Al homosexual quizá, como afirma la psiquiatría, le ha faltado en muchos casos el modelo importantísimo que es el padre biológico, varonil y tierno. Aunque a mí, personalmente, no me parece esta explicación suficiente del porqué de esta pasión por la belleza masculina.

Este amor por la belleza no se puede decir que constituya un vicio.

Considero que el colectivo homosexual mantiene en sus manos de forma absoluta en todo el mundo (webs/blogs) imágenes relativas a este sector, manipulando las mismas y ejerciendo una influencia tremendamente negativa en este ámbito. Digo esto porque una persona que desee obtener información gráfica o audiovisual sobre este tema, no la encontrará en ningún lugar fuera de las citadas webs (o en portales que les sirven de panel publicitario).

Lo mismo sucede con toda clase de estudios, blogs, webs diversas, desde donde se ejerce una fuerte presión desinformadora sobre la sociedad. Actualmente, quien desee obtener una información sana sobre este tema, la encontrará con gran dificultad y no sabrá discriminar entre la que halla.

Es necesario crear webs que traten este tema adecuadamente.

La sexualidad no se puede desarrollar de forma apropiada viendo vídeos y fotografías, y menos teniendo relaciones sexuales con personas del mismo sexo. La razón de ser de este es la procreación y servir de complemento personal. Ambos se deben situar en la proximidad de personas capaces de lograr estos objetivos. No puede extrañar que un ser humano que basa su sexualidad en imágenes lejanas se encuentre en un estado de ansiedad, pues el instinto sexual es muy fuerte y no encuentra su acomodo.

Mi consejo para un chico es que salga por completo del mundo de la homosexualidad; que no tenga, jamás relaciones sexuales con otros hombres; que busque una chica que le guste físicamente, a la que cuente valientemente lo que le sucede con los chicos. Si le entiende, irá bien; y si no, mal. Creo que sabiendo el chico que no es homosexual porque le gusten los chicos y ella teniendo esa misma seguridad, pueden ir al matrimonio sin miedo. Pero él debe saber que a ella no le gustará que mire a nadie más que a ella. Si él desea ver imágenes de su gusto, que las compartan y vean juntos… Yo tengo acceso a cuantiosa información audiovisual que puede servir para apartar a estas personas de la pornografía. A quien le interese, que me la pida.

No obstante, pienso que sería positivo encontrar la fórmula que permita “educar” al homosexual en su excesiva búsqueda de la belleza masculina. En mi opinión al tiempo que carece de importancia este tema, la tiene y mucho; ¿por qué?, pues por la falta de mesura con que se desenvuelven estas personas. Creo que no hay motivo especial para no mostrar los órganos sexuales del varón en estas imágenes, pues resulta contraproducente no hacerlo; su ausencia provoca una búsqueda obsesiva, que resulta tener un efecto muy negativo.

Como ninguna imagen le satisface sexualmente, va buscando las que, al menos, le exciten; de ahí que busca la desnudez, cuando la parte más bella del cuerpo es la que se encuentra en la cara, con mucha diferencia del resto. Por supuesto que esta se presupone siempre. Un chico feo con un cuerpo perfecto no tiene nada que hacer en este mundo homosexual.

Realmente, de todo lo dicho se podría afirmar que no han sido personas individuales las que han creado este enorme complejo de webs, planteamientos de matrimonio homosexual, ideología de género, etc; quien ha actuado han sido organizaciones con planes perfectamente trazados y que han creado en la opinión pública una imagen del homosexual que ninguno de ellos hubiera podido imaginar que podía llegar a tener. Las asociaciones y partidos políticos, unidos a empresarios sin escrúpulos son los responsables de esta situación.

A todo lo que aquí se ha dicho se pueden hacer multitud de matices; pero lo importante es que cada persona sea capaz de analizar su vida, procurando descubrir las verdades objetivas que existen y debe conocer, adaptando a ellas su comportamiento. El hombre tiene que adecuar el instinto y sus pasiones a la razón.

Creo que el supuesto homosexual tiene un problema de afectos serio.

De otro lado, pienso que el homosexual no debe esperar encontrar nunca en una mujer lo que ha hallado en un varón (en los que le atraen). Cada cual debe ocupar su lugar, sin sustituirse. Y, lo más importante de todo, que aprenda a reirse de sí mismo y a no dramatizar por esta inclinación hacia los hombres. Es muy importante esforzarse en encontrar en la mujer tantas cosas valiosas que tiene.

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